El Plan de convivencia, a pleno rendimiento

El grupo del Plan de convivencia se encarga de dar forma a todo lo que la escuela lleva años haciendo para favorecer la buena convivencia, y además, ver los conflictos actuales o los temas que más preocupan a toda la comunidad educativa e intentar darles respuesta.

El año pasado realizaron encuestas en todos los ámbitos de la escuela y extrajeron lo que más preocupaba a cada sector. Una vez con esto, empezaron a elaborar una primera propuesta para empezar a trabajar en red.

Esta propuesta consiste en elaborar nuestras pautas de convivencia a partir de lo que más nos preocupa.

Inicialmente se está realizando este trabajo con los alumnos. Durante las primeras semanas de curso, con el Proyecto 0, los alumnos hicieron un listado de lo que más les preocupaba en cuatro ámbitos escolares: comedor, patio, desplazamientos y salidas. A continuación, trabajaron sobre lo que es y no es una PAUTA y sobre qué pautas podríamos poner para evitar aquellos problemas detectados.

Los secretarios de cada clase realizaron dos reuniones donde pusieron en común lo pactado cada clase ya continuación elaboraron unos pósters informativos para promocionar las PAUTAS FINALES. Cada secretario volvió a su clase con sus carteles y se encargó de contárselas a todos sus compañeros.

Ésta es sólo una primera parte del trabajo. Durante el curso las revisaremos y trabajaremos en propuestas restaurativas que nos ayuden a disminuir los conflictos que puedan aparecer.

Lo más importante es la implicación de los protagonistas en su elaboración, seguimiento y propuestas de medidas restaurativas en caso de incumplimiento. Todo ello, hace que los alumnos valoren mucho más el trabajo y sobre todo, al darle importancia a lo que a ellos les preocupa, motivamos e implicamos en todo el proceso. La conducta acción-reacción/castigo desaparece para establecer una comunidad donde las soluciones a los conflictos sean soluciones pensadas por los protagonistas, donde las respuestas o consecuencias sean lógicas y consensuadas y donde cada persona tenga las herramientas para poder hacerlo sin depender siempre de una tercera persona.

El camino es largo y el trabajo complejo pero poco a poco y con buena letra conseguiremos encaminar aún más nuestra escuela a un lugar donde todo el mundo sienta que forma parte y esté tranquilo ya gusto, un buen sitio para todos.

“Nuestras primeras impresiones con el proceso son muy positivas. Recuerdo el momento cuando nos encontramos con los secretarios de primaria y poco a poco entraban en nuestra “sala de reuniones” con su etiqueta con el nombre del curso al que representaban, sus apuntes de lo que habían hablado en su clase y esa cara de sorpresa al ver a tanta gente preparada alrededor de la mesa. Una de las secretarías de sexto se ofreció a llevar la reunión y realizar el acta. Una vez todos sentados expectantes empezamos las presentaciones donde, con mayor o menor timidez, cada uno decía su nombre y la clase a la que representaba. Después empezaron a hablar de las pautas que proponía cada clase por un ámbito, y así con los tres restantes. Al principio lo hacían muy mecánico y formal, pero poco a poco tomaron confianza y empezaron un debate muy enriquecedor, pequeños y grandes, sobre las pautas, cómo redactarlas y si eran realmente necesarias o no. Eso sí, cuando terminaron, todo salían con una gran sonrisa y con cara de satisfacción de haber hecho el trabajo bien hecho.” (Paula Fernández, responsable del Plan de convivencia)

 

El segundo día le dedicaron a preparar la difusión y promoción de las listas finales. Pensaron dónde colgar los pósters promocionales, los engancharon y grabaron un vídeo explicando todo el proceso que habíamos seguido. Finalmente, cada secretario tuvo un dossier con los carteles por sus clases y las explicó a todos sus compañeros.

Ahora toca el compromiso. Cada alumno se ha llevado una copia a casa, y con su familia, debe leerla otra vez y firmar en símbolo de compromiso a respetarlas.

¡Aquí tiene el vídeo de todo el proceso!

 

 

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